El Consejo de la Unión Europea ha dado un paso más en el impulso de la Nueva Bauhaus Europea al aprobar una recomendación dirigida a los Estados miembros. En ella, se les anima a incorporar los principios de esta iniciativa en sus políticas públicas y en sus sistemas de financiación, con la meta de promover entornos urbanos más sostenibles, inclusivos y centrados en las personas en todo el territorio europeo.
Lanzada en 2021, la Nueva Bauhaus Europea pretende apoyar la transición ecológica y el desarrollo del Pacto Industrial Limpio mediante proyectos concretos que mejoren la vida diaria. Su enfoque combina tres pilares clave: sostenibilidad ambiental, accesibilidad económica y calidad en el diseño.
Aunque la recomendación no tiene carácter vinculante —a diferencia de reglamentos o directivas—, sí actúa como guía para que los países alineen sus estrategias nacionales con los objetivos comunes establecidos.
En este contexto, el documento define ocho áreas prioritarias de actuación. Entre ellas destaca la integración de criterios de sostenibilidad, inclusión y estética en las políticas públicas y programas de financiación. También se promueve un modelo de construcción más circular, que priorice la rehabilitación de edificios frente a su demolición y fomente el uso de materiales sostenibles para reducir el impacto ambiental.
Otro aspecto central es la implicación de la ciudadanía en la transformación de sus barrios. Para ello, se propone el uso de herramientas digitales que faciliten procesos participativos de codiseño. Asimismo, se subraya la importancia de las artes, la cultura y la educación, reconociendo el papel de los artistas como agentes clave en la innovación y en la transición ecológica.
La recomendación también pone el foco en la formación, instando a reforzar programas educativos dentro y fuera de la UE para dotar a los profesionales de las habilidades necesarias en construcción y rehabilitación sostenibles. Además, plantea aumentar la visibilidad de la iniciativa, incluyendo el impulso de una futura etiqueta NEB y el apoyo a su comunidad, que ya reúne a cerca de 2.000 organizaciones.
En el ámbito económico, se propone mejorar el acceso a la financiación a través de instrumentos como el mecanismo NEB dentro de Horizonte Europa, así como atraer inversión privada para proyectos vinculados a esta iniciativa.
Por último, se subraya la necesidad de una mayor coordinación entre distintos sectores y niveles de gobierno, junto con el refuerzo de la cooperación internacional, destacando especialmente el apoyo a la reconstrucción de Ucrania.
