La Confederación Española de Asociaciones de Fabricantes de Productos de Construcción (CEPCO) ha dado a conocer su último informe mensual de coyuntura económica, correspondiente a diciembre, en el que analiza los datos oficiales más recientes del sector y anticipa el cierre de algunos de los principales indicadores del ejercicio. Desde la patronal de los materiales de construcción se destaca que, en el acumulado anual hasta octubre de 2025, la actividad de reforma en viviendas registra un ligero avance del 1%, mientras que la intervención en edificios muestra un descenso del 0,4%.
En cuanto a la edificación residencial, el informe refleja una evolución favorable en el número de viviendas iniciadas. Entre enero y octubre se superaron las 115.000 unidades, lo que supone un incremento del 7,6% respecto al mismo periodo del año anterior. En términos interanuales, el volumen asciende a unas 136.000 viviendas. No ocurre lo mismo con las viviendas terminadas, que presentan una contracción del 10,6% en el citado periodo.
La actividad vinculada a la reforma y rehabilitación sujeta a visado obligatorio ofrece un comportamiento dispar. Durante el mes de octubre, la reforma de viviendas creció un 0,8% interanual, con más de 24.000 actuaciones registradas, mientras que la rehabilitación de edificios experimentó una caída del 1,3%. Si se observa el conjunto del año, la reforma en viviendas acumula un aumento del 1%, frente al retroceso del 0,4% en la rehabilitación de edificios.
Más allá de los datos coyunturales, el informe pone el foco en las características del parque edificatorio español y su amplio margen de mejora. En este contexto, los principales programas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) impulsado por el Gobierno persiguen reducir al menos un 30% la demanda energética, avanzar en la descarbonización de los sistemas de climatización y ejecutar hasta 510.000 actuaciones de rehabilitación antes de 2026. Estas intervenciones, gestionadas por comunidades autónomas y ayuntamientos, incluyen mejoras en envolventes, iluminación y autoconsumo energético.
Las cifras evidencian el reto pendiente: el 45% de los edificios existentes se construyeron antes de 1980 y alrededor de un millón de viviendas se encuentran en estado deficiente, malo o ruinoso. A ello se suman importantes carencias en accesibilidad, ya que el 75% de los edificios residenciales no son accesibles y el 40% de los inmuebles de cuatro plantas o más carecen de ascensor. Desde el punto de vista energético, el diagnóstico es igualmente preocupante: el 81% de los edificios presenta las peores calificaciones (E, F o G) en emisiones, porcentaje que se eleva al 84,5% si se atiende al consumo energético.
