El grupo ENEDI de la Universidad del País Vasco (EHU) ha creado una herramienta capaz de calcular cuánta energía necesitan para calefacción barrios enteros y, además, analizar qué actuaciones permitirían reducir tanto el consumo como las emisiones contaminantes. Este modelo, liderado por la investigadora Milagros Álvarez Sanz, ofrece una visión inicial a escala urbana que luego puede detallarse edificio por edificio. Para comprobar su eficacia, se aplicó en los barrios bilbaínos de Otxarkoaga y Txurdinaga.
Este trabajo se integra en una línea de investigación orientada a diseñar distritos con un consumo energético anual prácticamente nulo. Gracias al uso de técnicas de aprendizaje automático, el modelo logra mejorar la precisión al estimar la demanda energética y al valorar distintas estrategias de rehabilitación a nivel de barrio.
En el ámbito energético, los edificios tienen un peso considerable: representan cerca del 30% del consumo mundial y, en la Unión Europea, más del 64% de esa energía se destina a calefacción. A esto se suma que alrededor del 75% del parque inmobiliario europeo es poco eficiente. Por ello, cada vez cobra más importancia ampliar el enfoque desde edificios individuales hacia barrios completos, con el fin de acelerar la transición energética y reducir emisiones de gases de efecto invernadero.
La herramienta desarrollada permite generar mapas de demanda de calefacción en entornos urbanos mediante un modelo sencillo pero eficaz. Parte de una temperatura base calculada para cada edificio según sus características, lo que sirve como indicador de su eficiencia energética. Una de sus ventajas es que utiliza datos públicos, evitando procesos complejos de recopilación de información y facilitando su aplicación en planificación urbana.
Además de estimar el consumo actual, el modelo permite comparar el impacto de diferentes medidas, como mejoras pasivas en los edificios, instalación de paneles solares o sustitución de sistemas de calefacción. Estas evaluaciones pueden hacerse tanto a nivel individual como en conjuntos urbanos más amplios.
En el caso práctico de Bilbao, el análisis permitió identificar los edificios menos eficientes y priorizar posibles intervenciones, evaluando tanto indicadores energéticos como económicos. No obstante, los investigadores señalan que, por ahora, el modelo está adaptado a climas del sur de Europa, por lo que uno de los próximos objetivos será ampliarlo a otras condiciones climáticas.
Este estudio forma parte de la tesis doctoral de Milagros Álvarez Sanz y ha sido desarrollado bajo la supervisión de los investigadores Jon Terés Zubiaga y Álvaro Campos Celador, con la colaboración de Cristina Villanueva y Pello Larrinaga, todos ellos vinculados al ámbito de la ingeniería energética.
