El cuidado de las aves que habitan en las ciudades se ha convertido en una prioridad creciente para investigadores y especialistas en conservación. En este contexto, la atención se centra ahora en el Apus apus, conocido como vencejo común, una especie muy ligada a la primavera cuya población ha disminuido de forma notable en las últimas décadas debido, principalmente, a la desaparición de sus lugares de cría. Para hacer frente a este problema, los ornitólogos proponen incorporar ladrillos nido en los edificios.
En Escocia, esta iniciativa ya se ha convertido en ley. El Parlamento ha aprobado una normativa pionera que exige que todas las nuevas construcciones incluyan huecos específicos en sus fachadas para que los vencejos puedan anidar. Estos elementos, conocidos como swift bricks, son bloques de hormigón o terracota con una cavidad interior y una pequeña abertura de acceso. Se instalan en las zonas altas de los edificios y, por cada vivienda, se reserva un espacio aproximado de 10,5 centímetros cúbicos destinado a las aves, sin comprometer la estructura ni la eficiencia energética del inmueble.
La medida busca frenar el acusado declive del vencejo en el Reino Unido, donde su población ha caído un 40% en las últimas dos décadas. Ante esta situación, organizaciones como SEO/BirdLife reclaman que España adopte soluciones similares en su normativa de construcción.
Un descenso prolongado
La disminución del vencejo lleva años siendo motivo de preocupación. Entre 1998 y 2018, sus poblaciones se redujeron en torno a un 40%, lo que ha llevado a catalogar la especie como Vulnerable en el Libro Rojo de las Aves. Además, la Royal Society for the Protection of Birds advirtió en 2022 de que el número de parejas reproductoras en el Reino Unido pasó de casi 150.000 a menos de 90.000 en apenas veinte años.
Uno de los factores clave de este retroceso es la pérdida de espacios de nidificación. Los vencejos pasan el invierno en África y regresan cada primavera —entre marzo y abril— a los mismos huecos de edificios donde se han reproducido durante años. Sin embargo, la rehabilitación energética de inmuebles, el sellado de grietas y la demolición de construcciones han ido eliminando estos refugios, dejando a la especie sin lugares adecuados para criar.
Cómo funcionan los ladrillos nido
Los ladrillos nido son piezas constructivas diseñadas para integrarse en la fachada como cualquier otro bloque. Su interior alberga una cavidad protegida y cuentan con una pequeña ranura exterior que permite la entrada de las aves. Se colocan en zonas elevadas, coincidiendo con la altura a la que los vencejos suelen volar. No necesitan mantenimiento y no afectan ni al aislamiento térmico ni a la habitabilidad del edificio.
