Ocho países de la Unión Europea, entre ellos España, han sido los primeros en remitir a Bruselas sus proyectos de Planes Nacionales de Renovación de Edificios, dentro del calendario fijado para finales de 2025. Con este paso se pone en marcha la aplicación práctica de la versión revisada de la Directiva sobre la Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD).
A partir de ahora, la Comisión Europea analizará cada uno de estos documentos para detectar posibles carencias, incoherencias o aspectos mejorables. En un plazo aproximado de seis meses, el Ejecutivo comunitario podría formular recomendaciones específicas dirigidas a cada Estado miembro.
Un nuevo enfoque para la rehabilitación del parque edificatorio
Estos planes suponen una evolución respecto a las anteriores estrategias nacionales a largo plazo, ya que introducen un sistema común que permite comparar avances y medir resultados. El marco establecido por la UE exige a los países un diagnóstico detallado de su parque inmobiliario, la definición de metas de rehabilitación para 2030, 2040 y 2050, y la identificación de las políticas públicas, inversiones y fuentes de financiación necesarias para alcanzarlas.
Primeras propuestas y líneas compartidas
Los borradores presentados por España, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Finlandia, Lituania, Rumanía y Eslovenia ofrecen una primera imagen de cómo la nueva Directiva se está adaptando a las realidades nacionales y regionales.
Aunque cada documento responde a las prioridades y modelos de gobernanza de cada país, se observan puntos en común: el impulso de mayores tasas de rehabilitación, la eliminación de obstáculos financieros y administrativos y una mejor coordinación entre los distintos niveles de la administración. También se repite la apuesta por la renovación del parque residencial, el liderazgo del sector público a través de la rehabilitación de edificios públicos y la captación de inversión tanto pública como privada.
Los Planes Nacionales de Renovación de Edificios definitivos deberán entregarse antes de que finalice 2026 y pasarán a ser la pieza clave de las políticas de rehabilitación en la Unión Europea. A medida que más Estados miembros presenten sus borradores, estos primeros documentos ya comienzan a marcar el camino y evidencian cómo los objetivos europeos en materia de eficiencia energética empiezan a materializarse sobre el terreno.
