Un informe revela que los europeos ahorraron hasta un 84% al combinar fotovoltaica con bomba de calor

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En 2022, los hogares europeos con energía solar fotovoltaica y bombas de calor instaladas ahorraron hasta un 84% en sus facturas domésticas. En comparación con los hogares que dependen de la calefacción de gas y sin paneles solares, los hogares de Alemania, España e Italia ahorraron hasta 3.700 euros el año pasado. Son los datos que se desprenden del infome ‘Solar Powers Heat 2023’, elaborado por SolarPower Europe.

El documento revela que la energía solar fotovoltaica junto con la bomba de calor actúa como un dúo dinámico desafiando la idea errónea de que la energía solar fotovoltaica dependiente del sol no puede cubrir la temporada de calefacción. Los nuevos números muestran que, en todos los climas, la energía solar fotovoltaica residencial contribuye de manera significativa para disminuir la presión de la demanda en las redes eléctricas.

Relevancia de la energía solar fotovoltaica

Incluso en años con inviernos particularmente fríos, en el norte de Europa, la energía solar fotovoltaica puede contribuir con el 36% de las necesidades de una bomba de calor. En años con inviernos cálidos (cada vez más comunes), hasta el 63% de las necesidades de electricidad de una bomba de calor pueden cubrirse con energía solar fotovoltaica.

El análisis encuentra desafíos pendientes para llevar este beneficio a todos los europeos. Se necesitan políticas a nivel nacional y de la UE para garantizar que los propietarios de combinaciones de energía solar fotovoltaica y bomba de calor vean un retorno de la inversión en 10 años. Por otro lado, estiman que más allá de los altos precios de la energía observados en 2022, los hogares con energía solar fotovoltaica y bombas de calor instaladas juntas pueden ahorrar en el futuro.

Si los precios del gas caen a los niveles anteriores a la crisis, las instalaciones de energía solar fotovoltaica y bomba de calor seguirán ahorrando a los hogares hasta un 73%. En el escenario más probable donde los precios del gas se estabilicen a un nivel más alto, los europeos ahorrarán hasta un 76%.