Las comunidades de vecinos pueden ahorrar más de 6.000 euros por vivienda en obras de rehabilitación con las ayudas Next Generation

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Estas actuaciones permiten reducir más del 60% la energía que consumen los edificios y su inversión se amortiza en una media de 5 años 

Las comunidades de propietarios pueden ahorrar más de 6.000 euros por vivienda en obras de rehabilitación gracias a las subvenciones de los Fondos Next Generation, que permiten, además, reducir en más de un 60% del consumo de energía de estos edificios, según la “Guía 360º Next Generation: Plan de ayudas para la rehabilitación de edificios”, presentada hoy en el marco de Rehabilitaverde Sevilla por Propamsa, unidad de negocio de Cementos Molins. 

Así, en el caso de una comunidad de vecinos de un edificio de 10 plantas y 20 viviendas que acomete obras en el sistema de aislamiento térmico en su fachada y cubierta, el coste por vivienda se eleva a 10.450 euros, una cantidad que queda reducida hasta los 3.658 euros por vecino gracias a las ayudas europeas. 

Una actuación que urge activar en buena parte del parque residencial de Sevilla pues, según datos catastrales, más de un 60% de sus viviendas tiene una antigüedad media de más de 40 años y son ‘depredadoras energéticas’. En el caso de Andalucía, esta media es algo inferior y se sitúa en el 44,2%, frente al 51,3% del resto del país. 

En este sentido, el Plan de Recuperación y los Fondos Next Generation, con más de 3.400 millones de euros para subvencionar y bonificar la rehabilitación de viviendas y edificios, abren una oportunidad histórica que no se puede desaprovechar. En otros países, con magnitudes similares a las nuestras y una tramitación de ayudas más sencilla, se está consiguiendo duplicar en un año el número de viviendas  rehabilitadas. 

En materia de eficiencia energética, por ejemplo, con una mejora del aislamiento térmico de la fachada del edificio los vecinos disfrutarán siempre de la temperatura adecuada en sus hogares, independientemente de la estación del año. 

Y con tan sólo aislar las cubiertas y las fachadas se puede ahorrar hasta el 65% de energía de los edificios, según las estimaciones de Propamsa. Este tipo de sistemas, que también pueden adaptarse a otras necesidades como la impermeabilidad, aislamiento acústico, protección ante golpes, etc., aumentan la calidad de vida en casa, modernizan la imagen de los edificios e incluso pueden revalorizarlos en más de un 20%, de cara a un posible alquiler o a una venta futura de la vivienda.

Además, según datos del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), las inversiones realizadas en materia de eficiencia energética se amortizan en una media de cinco años.

“Ahorro económico y sostenibilidad caminan juntos, de la mano y de ahí la importancia de rehabilitar los edificios para hacerlos más eficientes y abaratar la factura energética”, ha destacado hoy el responsable del Canal Obra Edificación de Propamsa, Juan Cabrerizo, en el marco de una ponencia en Rehabilitaverde