Desarrollan un material para la edificación con neumáticos usados que reduce las emisiones de CO2

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Un equipo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y de la Universidad de Coimbra ha desarrollado un nuevo material para la edificación que consigue un ahorro potencial de hasta el 34% de las emisiones de CO2. Además, mejora en un 25% el rendimiento térmico y hasta un 35% el acústico gracias a la incorporación de residuos de neumáticos fuera de uso.

Los residuos de neumáticos al final de su vida útil son uno de los materiales más contaminantes que existen en la actualidad. Normalmente, son quemados o triturados y enterrados en el suelo, pero estas soluciones son altamente contaminantes debido a su composición. Sin embargo, estos materiales tienen una serie de ventajas técnicas como su baja conductividad térmica (parecida a la del polipropileno) y su buen funcionamiento como aislamiento acústico.

Aprovechando estas ventajas, e intentando dar un nuevo final a estos residuos, este equipo de investigadores propone una alternativa con un menor impacto ambiental que, además, ayude a llevar a cabo un proceso edificatorio más sostenible y eficiente: la incorporación de estos residuos en materiales de construcción.

 

Neumáticos para una edificación más sostenible

En el estudio, que se ha llevado a cabo en el marco del proyecto de investigación europeo ‘Tyre4BuildIns’, los investigadores presentan una serie de nuevos materiales de base yeso con adición de neumáticos desechados.

El objetivo es reducir la densidad de los materiales para facilitar su puesta en obra y el transporte, así como mejorar las propiedades mecánicas (resistencia) y físicas (térmica y acústica) de forma que repercuta positivamente su utilización en edificación. En concreto, se ha añadido un polímero súper absorbente y neumático fuera de uso en tres formas diferentes, una en forma de material textil y dos en tamaños diferentes de granulado.

El caucho granulado reciclado y las fibras textiles recicladas de neumáticos fuera de uso se presentan como aditivos para desarrollar placas de yeso para falso techo. Mediante métodos de ensayo normalizados se evalúan las prestaciones y el comportamiento de estos nuevos materiales y se comparan con los valores mínimos exigidos por la normativa de edificación, comprobando de esta forma su viabilidad. Los resultados del estudio arrojaron resultados significativos, ya que con la simple adición del polímero súper absorbente se redujo la densidad un 20%.

Las conclusiones más destacadas son las relacionadas con el comportamiento térmico y acústico, ya que la adición de estos materiales consigue mejorar en un 25% el rendimiento térmico y hasta un 35% el acústico. El estudio se completó con un análisis de ahorro de CO2 que concluyó con un ahorro potencial de hasta el 34% de las emisiones de este gas con la adición de este residuo. El resultado muestra que estos materiales son óptimos sobre todo para ser utilizados en edificios terciarios (oficinas, bibliotecas, museos, etc.) donde las exigencias de la normativa de edificación son mayores.