Aúna pone a debate las claves en la demanda de la rehabilitación de edificios y la oferta de productos financieros

ANERR Auna

Fiel a sus principios basados en crear un foro común donde todos los agentes implicados en el proceso de rehabilitación de edificios converjan para conseguir simplificar los procesos y motivar a la ciudadanía a embarcarse en la renovación de sus viviendas, el foro AÚNA cumple sus primeros 12 meses de andadura con muchas cuestiones resueltas con las que afrontar el paradigma actual de la rehabilitación energética de edificios. “Vivimos un momento inmejorable con respecto a la rehabilitación. Los ciudadanos, tras el confinamiento, empiezan a mostrarse más receptivos que nunca a renovar sus viviendas y, paralelamente, la financiación derivada del Plan España Puede, que a su vez proviene del gran fondo de recuperación europeo (NextGeneration EU) es un aliciente económico para asumir una derrama que ahora será mucho menor”, afirmó Emilio Miguel Mitre, coordinador de AUNA.

Este paradigma insólito, continuó Mitre, “ha motivado a los socios y miembros del Consejo Asesor (formado por profesionales de reconocido prestigio internacional) que formamos el consorcio a debatir, sobre los procesos de rehabilitación. Para ello, contamos con un potente ecosistema de actores de los sectores financiero, de la rehabilitación de la edificación y energético, así como de la sociedad civil, administración pública y responsables políticos, agrupando a más de 530 actores activos. Todo con el fin de conocer cómo podemos motivar a los ciudadanos a que renueven sus viviendas”, afirmó Mitre.

Conocer las necesidades del ciudadano, clave para la demanda en la rehabilitación

“Si queremos que los ciudadanos se decidan a renovar sus edificios es imprescindible potenciar dos aspectos dentro del proceso de la rehabilitación: simplificación y acompañamiento”, apuntó Mitre. Esta es una de las conclusiones extraídas tras cerrar el ciclo sobre la demanda celebrado por AÚNA donde arquitectos, administradores de fincas, asociaciones de vecinos y de consumidores, así como administraciones públicas abordaron esta cuestión a través de webinarios y mesas de debate.

“Hay que entender que para el ciudadano es un proceso costoso. Por una parte, porque la burocracia es compleja y no siempre está coordinada y, por otro, porque debe asumir unos costes económicos que generan lógicas reticencias”, matizó Mitre. ¿Cómo conseguir entonces convencer a los ciudadanos de iniciar una rehabilitación que, a priori, resulta tan desfavorable? La respuesta es clara porque los beneficios económicos, energéticos y ambientales son muy grandes, pero entre medias hay un proceso difícil, el llamado “viaje de la rehabilitación” que requiere acompañamiento. El coordinador de AÚNA apuntó un denominador común con el que todos están de acuerdo, y es la importancia del agente rehabilitador, que puede tener muy distintas formas, desde esquemas unipersonales hasta estructuras más complejas de soluciones integrales, y que ahora ya hay empresas y administraciones que están empezando a ofertar. En cierto sentido “agentes rehabilitadores podemos ser todos”, aseguró Mitre.

Productos financieros en la rehabilitación, la innovación hecha inversión

AÚNA ha iniciado el pasado mes de octubre el ciclo sobre la oferta donde se van a celebrar una serie de eventos en los que se abordan productos financieros novedosos con los que cubrir parte de los costes económicos de la rehabilitación de edificios con el fin de ayudar al ciudadano a asumir dicha inversión. Tras el éxito del primer webinario donde se expusieron casos de éxito de productos financieros en sí mismos (como productos aislados) así como servicios integrados de rehabilitación, el próximo 23 de noviembre se celebrará el siguiente webinario, donde organizaciones nacionales e internacionales expondrán los productos financieros que más calado han tenido entre la ciudadanía.