El Gobierno de Cantabria lanza la primera convocatoria de ayudas a la rehabilitación sufragada con fondos europeos

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El Gobierno de Cantabria ha lanzado una convocatoria de ayudas a la rehabilitación energética en edificios de municipios de menos de 5.000 habitantes, que son 81 en toda la comunidad autónoma, dotada con casi 900.000 euros. Se trata de la primera convocatoria de ayudas a la rehabilitación sufragada con fondos europeos, que estará abierta hasta el 31 de diciembre de 2023, y a la que pueden optar tanto a personas físicas como jurídicas, incluidas empresas y entidades locales, para mejorar la eficiencia energética y la incorporación de energías renovables en edificios, residenciales y no residenciales, construidos antes de 2007.

El programa, denominado PREE 5000, subvencionará tres líneas de actuación con el fin de reducir los consumos y las emisiones: la mejora de la envolvente térmica del edificio, el fomento del uso de energías renovables en las instalaciones térmicas, y la mejora de la eficiencia energética de las instalaciones de iluminación.

La cuantía de las ayudas base para actuaciones en edificios completos es, para la tipología de mejora de la envolvente, del 50%; para actuaciones en mejora de las instalaciones térmicas, del 40%; y en el caso de las mejoras de eficiencia energética en instalaciones de iluminación, del 20%.

Además, habrá ayudas adicionales que pueden incrementar las anteriores hasta un 15% si se cumple el criterio social, hasta un 15% si la actuación alcanza la clase energética A, y hasta un 25% si se cumple el criterio de actuación integrada.

La consejera de Empleo y Políticas Sociales, Ana Belén Álvarez, y la directora general de Vivienda, Eugenia Gómez de Diego, presentaron el pasado 5 de noviembre en rueda de prensa esta convocatoria incluida en el Instrumento Europeo de Recuperación Next Generation EU, que implicará para Cantabria unos 60 millones de euros para el periodo 2021-2026, y que en este caso tiene como objetivo impulsar obras dirigidas a reducir el consumo de energía de los edificios y contribuir así al cumplimiento de los objetivos de energía y clima y a la reactivación económica.

El Boletín Oficial de Cantabria publicó el mismo día la normativa regulatoria del programa, con una dotación presupuestaria de 891.700 euros que podrá ser ampliada, según señaló Gómez de Diego.

Bases de la convocatoria de ayudas

Los destinatarios pueden ser personas físicas o jurídicas de naturaleza privada o pública propietarias de edificios existentes destinados a cualquier uso; y comunidades de propietarios o agrupaciones de comunidades de propietarios de edificios residenciales de uso vivienda. También, propietarios que, de forma agrupada, reúnan los requisitos establecidos en el artículo 396 del Código Civil y no hubiesen otorgado el título constitutivo de Propiedad Horizontal.

Igualmente pueden optar empresas explotadoras, arrendatarias o concesionarias de edificios; empresas de servicios energéticos (ESEs), o proveedores de servicios energéticos; y entidades locales y el sector público institucional de las administraciones públicas.

Las actuaciones subvencionables pueden ser para mejora de la envolvente térmica; mejora de la eficiencia energética de las instalaciones térmicas, como sustitución energía convencional por energía solar térmica, por energía geotérmica, por biomasa o bomba de calor, entre otras; y mejora de las instalaciones de iluminación.

Para poder acogerse al programa, las actuaciones para las que se solicite las ayudas deberán justificar la reducción del 30% del consumo de energía primaria no renovable. Además, hay que incluir un estudio de gestión de residuos y demolición donde se cumpla que, al menos, el 70% (en peso) de estos residuos no peligrosos generados en el sitio de construcción, se preparan para su reutilización, reciclaje y recuperación de otros materiales.

Asimismo, los edificios deberán mejorar la calificación energética total en, al menos, una letra. Por otro lado, las actuaciones subvencionables serán en edificios completos que pueden ser de vivienda unifamiliar, residencial colectiva de vivienda, y edificios de cualquier otro uso (administrativo, sanitario, docente, cultural, etcétera).

Los edificios tendrán que estar ubicados en los denominados ‘municipios de reto demográfico’ y que se definen como los municipios de hasta 5.000 habitantes, y los municipios no urbanos de hasta 20.000 habitantes en los que todas sus entidades singulares de población sean de hasta 5.000 habitantes.

Contexto de las ayudas a la rehabilitación energética

La consejera explicó que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 aprobado por el Gobierno de España se ha fijado como objetivo rehabilitar energéticamente 1,2 millones de viviendas en 2030.

De acuerdo con estudios realizados por el IDAE, el 10% del parque de viviendas no está dotado de instalaciones de calefacción, lo que puede suponer potencialmente alrededor de 2.000 viviendas en Cantabria que se podrían dotar de calefacción con energías renovables.

Esta situación afecta de forma particular a los denominados ‘municipios de reto demográfico’. En Cantabria, existen 81 municipios con menos de 5.000 habitantes, la mayoría de los cuales han perdido población en la última década. En municipios y núcleos de menos de 1.000 habitantes, las viviendas secundarias y vacías suponen el 44% y el 30% de las viviendas son anteriores a 1960.

Por otra parte, Álvarez señaló que, tras el impacto económico de la crisis generada por el COVID-19, es necesario impulsar la reactivación económica en un conjunto de sectores empresariales que la orienten hacia la transición energética, entre los que se encuentra el sector de la edificación.

En este sentido, se ha remitido al ‘Pacto por la Rehabilitación’, que firmaron el 14 de septiembre el Gobierno de Cantabria, la Asociación de Constructores y Promotores, y los colegios profesionales de Arquitectos, de Administradores de Fincas, y de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación, y que plasma «la voluntad y el objetivo común de que los ciudadanos de Cantabria logren el mayor beneficio posible de los fondos europeos», dijo.

Finalmente, subrayó la importancia de actuar en el sector de la edificación puesto que el parque de edificios existente consume en torno al 30% de la energía final, por lo que la rehabilitación energética ha sido identificada como medida prioritaria.