El Gobierno destina ayudas en el sector residencial de 350 € por kW para estufas de biomasa

ANERR Expobiomasa

El 30 de junio se ha publicado el Real Decreto por el que se aprueba la concesión directa a las comunidades autónomas de un programa de incentivos ligados a la implantación de sistemas térmicos renovables en el sector residencial, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Se incluyen ayudas directas a la instalación de estufas de biomasa que cumplan ECODESIGN y empleen combustibles certificados como pellet ENplus A1, entre otros sistemas renovables. La coordinación y el seguimiento de este programa de incentivos será realizada por el Instituto para la Diversidad y Ahorro de la Energía –IDAE-, entidad dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Se prevé destinar un presupuesto de 200 millones de este programa específico para realización de instalaciones de energías renovables térmicas en el sector residencial, pero se dotará inicialmente con 100 millones de euros. Es clave que los profesionales del sector aprovechen rápidamente estos incentivos, y no dejen pasar la oportunidad única para descubrir las novedades de los fabricantes líderes a nivel mundial de estufas y calderas pellet en la cita del año y acudir a EXPOBIOMASA, que se celebra del 21 al 23 de septiembre en Valladolid.

En España, el consumo de energía para usos térmicos en el año 2019 supuso alrededor del 33 % del total del consumo de energía final, donde la contribución de las energías renovables es del 19%, siendo prácticamente todo biomasa. La mejora estos datos para cumplir los objetivos y compromisos a nivel europeo, como se planteó desde la Asociación Española de la Biomasa –AVEBIOM– en las propuestas de valor para optar a los fondos europeos Next Generation, pasa unívocamente por potenciar el consumo de biomasa de origen local y sostenible como fuente de energía renovable a través de modernas estufas de pellets en nuestro país.

Adicionalmente, y en el corto plazo, el impulso de la instalación de estufas de pellet reducirá rápidamente los costes energéticos de los consumidores en el sector doméstico contribuyendo de manera significativa a la lucha contra la pobreza energética y a la mejora de la economía de los ciudadanos. Calentarse con pellets, por ejemplo, supone un 50% de ahorro con respecto al gas o al gasóleo y mucho más si se compara con el coste de calentarse con electricidad.

La tramitación presupuestaria de este programa de incentivos será a través de las diferentes administraciones autonómicas, ajustándose lo más posible a cada realidad y con límites máximos de 3.000 euros por estufa de pellet por vivienda. Estos límites suben 700 euros más por estufa de biomasa para viviendas de propiedad pública. También están previstos incentivos a la retirada de equipos obsoletos y antiguos. Según publica el RD las ayudas serán de 350 euros por kW de potencia instalada.

El Gobierno de España promueve estos incentivos porque entiende que el desarrollo de estos programas favorecerá la generación de empleo en todo el territorio, con un marcado componente de proximidad y un alto grado de capilaridad, y una mejora de la actividad económica, en un contexto de recuperación tras la pandemia, inducida por las distintas líneas de ayuda. Cabe destacar el beneficio derivado de la reducción de las importaciones de combustibles fósiles y mejora de la competitividad de las empresas. De manera adicional a los beneficios mencionados, pueden destacarse otros efectos sociales positivos de estos programas, como el apoyo al tercer sector, al desarrollo de municipios de menos de 5.000 habitantes, o el aumento de la sensibilización y concienciación de los consumidores finales, gracias a los requisitos introducidos en materia de monitorización de consumos.