Soluciones Barin de qué hacer con el polvo que se genera en los procesos de producción

ANERR Barin

En muchas ocasiones, al desarrollar nuestro trabajo (cuando cortamos, amolamos, lijamos, taladramos…) se generan grandes cantidades de polvo. Este polvo se deposita en la maquinaria y en las herramientas que utilizamos, estropeándolas, disminuyendo su vida útil e incluso, perjudicando la eficacia de su funcionamiento.

Además, el polvo se deposita en el producto terminado, muchas veces antes de que se termine su fabricación con el perjuicio que esto puede suponer de cara a la posible aceptación del mismo por parte de nuestros clientes o el problema si éste producto es parte de otro equipo…

Por supuesto, el polvo descansa en los techos, en los marcos de puertas y ventanas, en los suelos, en el mobiliario, etc. También se instala en nuestra ropa y lo más peligroso…dentro de nuestros pulmones.

¿Qué hacer con el polvo generado?

Tenemos varias opciones:

La primera y que, por desgracia, es bastante común: dejarlo en donde caiga y, cada cierto tiempo, recogerlo – casi – “con una pala”.

Podemos moverlo con la mano o ayudándonos de un cepillo de las mesas, máquinas…y echarlo al suelo o a una bolsa…

Solemos sacudirlo de nuestra ropa con las manos…

Podemos soplarlo para que se “suelte” de equipos, paredes, techos, mobiliario…e incluso de nuestra ropa…para que caiga al suelo.

Y…una vez en el suelo…¡a barrer!

¿Qué pasa con el polvo cuando barremos?

Muy fácil, levantar todo el polvo de nuevo dejándolo en suspensión para que luego caiga, se traslade de un lado a otro y se deposite de nuevo. Eso sí, antes …¡lo respiro!

Por tanto, si cuando trabajo produzco polvo y si lo barro lo levanto otra vez…¿qué puedo hacer?

Simplemente…tengo que evitar que salga al ambiente.

¿Cómo?, aspirándolo en su origen, es decir, directamente en la herramienta.

Por tanto, ASPIREMOS el POLVO en su ORIGEN. NUNCA lo barramos o lo soplemos.

En BARIN disponemos de una amplísima gama de equipos de aspiración del polvo en el origen diseñados para aspirar – a través de colectores acoplados a cada herramienta – el polvo y filtrarlo para devolver el aire contaminado al interior de la nave o al exterior pero perfectamente respirable.

Existen diferentes mangueras, colectores, boquillas… para conseguir el resultado deseado.

Disponemos de una amplia línea de equipos portátiles para uso individual y de centrales de aspiración para dar servicio a varios puntos en los que se genere el contaminante.

Nuestra extensa gama de filtros nos permite, además, filtrar el aire contaminado y devolverlo o, al interior de la nave, o al exterior perfectamente respirable.