Expertos en rehabilitación energética analizan las mejores vías para la absorción de los fondos europeos de recuperación

ANERR Auna

La primera Mesa de Debate del Foro AÚNA señala la necesidad de involucrar a la ciudadanía para alcanzar los objetivos marcados en la Estrategia a largo plazo para la Rehabilitación Energética en el Sector de la Edificación en España (ERESEE).

Organizada en torno a tres espacios diferenciados -ponencias marco, mesas de debate propiamente dichas, y conclusiones-, la primera mesa de debate celebrada por el Foro AÚNA, Acción de Coordinación y Apoyo H2020 financiada por la Comisión Europea, reunió a más de 100 personas a lo largo de la mañana del pasado 27 de mayo.

En el primer espacio, dedicado a las ponencias marco, Francisco Javier Martín Ramiro, del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, hizo una vívida exposición de cómo se van a aterrizar los fondos europeos de recuperación. A continuación, Peter Sweatman, de Climate Strategy puso “el dedo en la llaga” de los apartados de la ERESEE 2020 en los que hay que apoyarse y cómo deben desarrollarse. En tercer lugar, Mariangiola Fabbri, de Buildings Performance Institute Europe, presentó el panorama internacional de la incorporación de los fondos de recuperación, y enfatizó una vía de absorción por la exención fiscal transferible, Superbonus 110, según la experiencia italiana. Para finalizar, Valentín Alfaya, del Grupo Español de Crecimiento Verde, se mostró muy optimista hablando de proyectos a la espera de que se pongan en uso los fondos de recuperación.

Mejorar la comunicación con la ciudadanía, responder a los asuntos que realmente demandan las comunidades de vecinos y facilitar la solicitud de subvenciones son las principales conclusiones extraídas en esta primera mesa de debate de AÚNA, dedicada a la ERESEE 2020, ¿cómo maximizar su impacto dentro del marco de financiación en el contexto actual? Cada una de las siete mesas, moderadas por expertos, abordó cómo incrementar el impacto de la financiación de la Estrategia a largo plazo para la Rehabilitación Energética en el Sector de la Edificación en España (ERESSE), puesta en marcha por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Esta cuestión se debatió desde la perspectiva de las medidas legales y administrativas, financiación pública y privada, información ciudadana, pobreza energética, marco emergente y demanda en la rehabilitación, tema que también se planteó en el webinario 0 de AÚNA organizado el pasado mes de abril.

“Si se quiere abordar la pobreza energética desde la rehabilitación, habrá que subvencionar el 100% de la inversión, aunque estas ayudas deberán ir dirigidas a los operadores, como son las empresas de rehabilitación y administradores de fincas, y no a las familias, que luego deben tributar a Hacienda”, manifestó Mario Sánchez-Herrero, de Ecooo Revolución Solar y responsable del grupo de trabajo de pobreza energética.

Para ello, es necesario “estandarizar los criterios y unificarlos a través de los agentes implicados para facilitar el acceso a las subvenciones, ayudando al ciudadano a comprender el proceso”, añadió Carmen Devesa, de AEICE, moderadora del grupo de trabajo relacionado con el marco emergente.

Pero ¿cómo se consigue este objetivo? La respuesta la proporcionó el grupo de información ciudadana: “Comunicando, comunicando, comunicando”, concluyó Emilio Miguel Mitre, de GBCe y coordinador de AÚNA. “Es importante comenzar a rehabilitar los barrios más vulnerables donde los habitantes no se pueden permitir la inversión”, apuntó Cátia De Almeida (UCI).

Colocar al ciudadano como centro de todas las estrategias, facilitándole el acceso a las subvenciones públicas y a la financiación privada debe ser el objetivo principal de todos los agentes implicados en la rehabilitación. Este punto fue el denominador común en todos los grupos de debate, donde participaron un centenar de representantes de diferentes sectores implicados como la construcción, las asociaciones de vecinos, la eficiencia energética o las instituciones públicas, entre otros.