Ábalos anuncia ayudas de hasta 19.200 euros por vivienda para su rehabilitación energética

ANERR Abalos

El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, concretó el 10 de junio algunas cifras del plan de rehabilitación de viviendas, que contará con 6.820 millones de euros de los fondos de recuperación europeos (de los cuales 1.000 millones son para nueva promoción) y comenzará a llegar este año. La ayuda para la reforma de barrios será de hasta 19.200 euros por vivienda, y se reduce hasta los 2.000 euros para el programa de rehabilitación de casas individuales, según adelantó el ministro en su intervención en el eventoRehabilitación energética: pasos hacia una recuperación sostenible”, organizado por EL PAÍS y Acciona.

“En el caso de los barrios [viviendas en edificios] se puede subvencionar el 80% [de la obra], es decir, más de 19.000 euros por vivienda cuando haya mejoras energéticas importantes. Estos porcentajes e importes se van graduando básicamente por factores ambientales y sociales”. Una subvención de esa cuantía, la máxima, solo se logrará, ha dicho el ministro, si se realiza una reforma integral del hogar, aunque las ayudas podrán variar según criterios que no ha detallado. Si se cumplen todos los requisitos, en el caso de los pisos, el Estado subvencionará hasta el 80% de un máximo de 24.000 euros, es decir, una subvención máxima de 19.200. En el caso de casas individuales, la ayuda máxima será de 2.000 euros, el 40% de una reforma de 5.000, a lo que se añadiría una desgravación fiscal que prepara el Gobierno.
El secretario de Estado de Vivienda, David Lucas, ha concretado más tarde a este periódico que los 24.000 euros que calculan costará la rehabilitación de las viviendas es una cifra aproximada tras prorratear el coste total de la obra del edificio entre cada uno de los vecinos. “La reforma deberá acometerla todo el edificio, no una sola casa. De hecho, si en un barrio hay 15 bloques, tienen que entrar todos en la rehabilitación”, afirmó Lucas, quien también aclaró que el presupuesto podrá superar los 24.000 por vecino, pero que a partir de ahí será la comunidad de vecinos quien aporte el resto.

En el caso de que la rehabilitación quiera hacerla una única casa dentro de un edificio, deberá solicitarla por la vía individual, donde la ayuda máxima son 2.000 euros para un proyecto de 5.000. Esto también se aplica para una barriada de chalets, incluso aunque concurran de manera coordinada a la ayuda, ya que se consideran viviendas individuales, en opinión del responsable de Vivienda.

Ábalos no escondió cierto temor por el hecho de que “una parte de la financiación [de las reformas] corre por cuenta de los beneficiarios”. “Nos preocupa que esto constituya una barrera para que se realicen las obras, o que derive los fondos desproporcionadamente hacia familias o barrios con mayor capacidad financiera”, aseguró el ministro. Por ello, para que las familias con menos recursos puedan también optar a estas ayudas, el Gobierno elevará esta subvención hasta el 100% de la reforma “teniendo en cuenta criterios eminentemente sociales”, aunque el ministro no ha concretado las condiciones para acceder a esta contribución.

En los casos en los que no se cumplan estos requisitos, Ábalos ha hecho un llamamiento al sector privado para financiar la cantidad restante de la reforma ―hasta 4.800 euros en una vivienda de barrio y 3.000 en una casa individual―: “Las empresas y entidades bancarias tienen un papel clave”. En este sentido, el ministro ha asegurado que están trabajando con los bancos para que aporten la financiación necesaria para llevar a cabo estos proyectos. “Vamos a facilitar esta financiación con contratos modelo y, en algunos casos, avales”. La idea que plantea también el Ministerio de Agenda Urbana es que los vecinos devuelvan después estos préstamos con el ahorro que aporte la mayor eficiencia energética que resulte de la obra.

Reducir un 30% el consumo de energía no renovable

Para que la rehabilitación del inmueble sea financiada, el proyecto deberá tener como fin la reducción del gasto eléctrico. “Al igual que las subvenciones son importantes, los requisitos son exigentes” ha dicho el titular de Agenda Urbana. Como criterio general, la obra deberá conllevar una reducción del consumo de energía primaria no renovable del 30%. De esta forma se espera reducir la contaminación de los hogares, responsables del 30% de las emisiones nacionales.

Además del criterio energético, Ábalos distinguió entre “reformas integrales” del inmueble, que aspirarán a la máxima ayuda, e intervenciones menores, con una subvención “más limitada”. La ayuda mínima a recibir en la reforma de edificios será del 35%, según el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía española, conocido en abril.

El Plan de Recuperación canalizará los cerca de 70.000 millones de los fondos europeos que Bruselas ingresará a España en los próximos tres años. De ellos, 6.820 millones se destinarán a la rehabilitación y regeneración urbana. De esa cantidad, 5.520 millones irán destinados a la rehabilitación de edificios, con el objetivo de reformar medio millón de viviendas hasta 2026.

Para hacer frente a la ingente cantidad de solicitudes de rehabilitación que se esperan ―en la actualidad se realizan 28.000 reformas al año― el Gobierno reforzará las Oficinas Locales de Rehabilitación. También se financiará con hasta 1.500 euros la elaboración del Libro del edificio existente, un documento que recoge la situación del inmueble y que apuntará las actuaciones pendientes, incluidas las energéticas. “Además, la redacción de proyectos se podrá financiar entre un 40% y un 80%, hasta alrededor de 16.000 euros”, ha dicho Ábalos este jueves.

Las empresas piden agilidad de trámites

El sector privado se muestra optimista con el plan de rehabilitación, aunque insiste en la necesidad de facilitar la tramitación de las ayudas, que deben llegar de Bruselas al Ejecutivo, repartirse entre las comunidades para después aterrizar en los ayuntamientos. Luis Cabrera, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Energéticos (ANESE), señaló durante el evento: “Necesitamos que los trámites sean ligeros”. En la misma línea ha hablado Elena González Sánchez, directora de Servicios Energéticos en Acciona: “El riesgo es la tramitación, cómo los fondos van desde Bruselas a los ayuntamientos”.

González aprovechó para pedir fórmulas que permitan agrupar los proyectos de obras por comunidades de vecinos, para agilizar el plan. “Lo que no podemos hacer es que cada vecino o comunidad vaya uno a uno con su plan de reforma”, afirmó durante la mesa redonda de debate. En esta línea, añadió que no se puede hacer frente al aumento de reformas con la misma organización que años atrás: “No podemos pasar de 40.000 viviendas [reformadas al año] a 150.000 con los mismos mecanismos”.

Abel Caballero, presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), pidió la llegada lo antes posible del dinero a los consistorios: “Somos muy ágiles, no así las comunidades. Estamos dispuestos a llevar adelante la inversión que el Estado plantea”.