Aparejadores de Madrid organiza eI I Observatorio 2021 de la Edificación: «La rehabilitación, ante una oportunidad histórica»

ANERR Aparejadores Madrid

“O contamos con esquemas de colaboración con la iniciativa privada o las administraciones públicas seremos incapaces de trasladar a la sociedad la gran oportunidad de los fondos europeos para la rehabilitación”, manifestó el pasado 23 de abril Mariano Fuentes Sedano, responsable del Área de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Madrid.

En el I Observatorio de la Edificación, organizado por el Colegio de Aparejadores de Madrid, Mariano Fuentes manifestó que deberá contarse con “las Entidades de Colaboración Urbanística (ECU), con colegios profesionales y con otros agentes del ámbito privado para gestionar los expedientes administrativos, no solo en lo que se refiere a la licencia, sino también desde el punto de vista de la subvención del expediente”.

El responsable del urbanismo municipal madrileño sostuvo que los fondos de la UE de 6.820 millones de euros destinados a rehabilitación y regeneración urbana “se transformarán en expedientes administrativos de obras sujetos a unos plazos y unos tiempos que requieren una total agilización. Y las administraciones públicas solas no lo van a lograr”.

Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (ASPRIMA), destacó que el programa de rehabilitación debe ser “un proyecto-país. Los fondos deben ayudar no solo a la rehabilitación sino a la generación de nuevas edificabilidades. El gran reto de administraciones e iniciativa privada es generar los incentivos suficientes para movilizar a las comunidades de propietarios, no solamente con porcentajes de subvenciones. En Italia, estas llegaron al 80% del coste y no funcionaron”.

Javier Sagüés, director general de la constructora Arpada, subrayó al respecto que las obras de rehabilitación “son obras caras y las ayudas públicas, que pueden llegar al 60%, no van a ser suficientes.

O se consiguen financiaciones a medio y largo plazo, o los usuarios de vivienda no lo tendrán fácil. El ahorro energético a 15-20 años vista debería tenerse en cuenta para que pudieran acceder a los préstamos”. Según Sagüés, “en España estamos en tasas de rehabilitación del 0,11%. En 2019 se llegó a 30.000 rehabilitaciones al año. Debemos tomarlo en serio. Pero para renovar el parque edificatorio se necesitan más de 48.000 millones de euros. De las 25,6 millones de viviendas, habría que rehabilitar más de 10 millones, según el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos”.

Jesús Paños Arroyo, presidente del Colegio de Aparejadores de Madrid, destacó la importancia del arquitecto técnico en este nuevo escenario. “La figura del aparejador será fundamental en este plan de rehabilitación no solo desde el punto de vista de la gestión de las ayudas, sino también desde la propia ejecución de las actuaciones, porque somos garantía de buen trabajo y de supervisión del gasto”. Como ejemplo, mencionó la movilización de 300 arquitectos técnicos en la supervisión de centros educativos para su apertura tras la tormenta Filomena, profesionales que en solo 72 horas supervisaron mil colegios y elaboraron más de 1.500 informes.

Para Mariano Fuentes, en todo el proceso de rehabilitación será trascendental establecer la figura del “agente rehabilitador, una persona jurídica o entidad que ayude a la  administración pública a gestionar los recursos para que pueda transformarse el parque edificatorio”. Al igual que Gómez-Pintado, el responsable madrileño de Urbanismo subrayó la importancia de “ofrecer incentivos a la iniciativa privada para los grandes trabajos de regeneración urbana de barrios y manzanas, con proyectos piloto que permitan al ámbito privado trabajar mano a mano con la Administración”.

Durante el I Observatorio de la Edificación, Juan Antonio Gómez-Pintado pronosticó un escenario optimista para el futuro de la construcción en la capital. “Madrid ha sido un foco enorme de inversión internacional y esos flujos de capital siguen llegando. Además, el ahorro familiar vuelve a canalizarse a la vivienda, pues no encuentra rentabilidad inversora en otros ámbitos debido a los bajísimos tipos de interés”.

Los datos del Colegio de Aparejadores de Madrid avalan este optimismo. Según su  presidente, Jesús Paños Arroyo, “en el primer trimestre de 2021 el número de visados se ha elevado por encima de los 4.000, frente a los 3.500 del mismo periodo de 2020, unos momentos en los que la edificación estaba en un periodo de recuperación sostenida. Esta
tendencia apunta un crecimiento ligero que nos permite ser optimistas”.

Con la vista en el futuro, Mariano Fuentes subrayó la apuesta clara del Ayuntamiento de Madrid por el medio ambiente y la sostenibilidad en su ámbito de actuación. “La gran infraestructura que apoyamos es el Bosque Metropolitano, un gran bosque perimetral que rodeará Madrid y que cambiará la percepción de la ciudad. Esta estrategia de renaturalización y de regeneración urbana ha sido rápidamente asumida por la iniciativa privada y es algo de lo que estamos orgullosos”. A este respecto, mencionó cómo el proyecto RENAZCA, los desarrollos de Valdebebas o la nueva sede de Acciona en la antigua “Ciudad Banesto” recogen este espíritu de sostenibilidad en la nueva forma de urbanizar en Madrid.

Además, Fuentes garantizó la entrada en vigor a lo largo de este año de la nueva Ordenanza de Simplificación de Trámites Urbanísticos que permitirá la tramitación de cualquier tipo de licencia por parte de las Entidades Colaboradoras, incluidas las licencias de uso residencial.

Además, corroboró que esta transformación en los procedimientos “se extenderá también a los servicios técnicos de las Juntas de Distrito, que es donde nos encontramos los grandes cuellos de botella en trámites urbanísticos”.

La digitalización del sector tuvo también su espacio en el I Observatorio de la Edificación. Marta Gutiérrez, CEO de Signeblock, empresa especializada en la aplicación de la tecnología blockchain, destacó que el Colegio de Aparejadores de Madrid es un “caso pionero” en la incorporación de esta tecnología, en un sector que avanza hacia su industrialización, con intervención de muchos agentes pero que de momento operan en procesos completamente independientes y desconectados. Blockchain es la tecnología que permitirá conectar a todos de forma mucho más eficiente”.

Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de ASPRIMA, admitió “el retraso importante en materia de digitalización dentro del sector respecto a países de nuestro entorno. No hemos hecho lo suficiente, pero constructores y promotores estamos con unos procedimientos muchísimo más avanzados en comparación con los de hace 10 años”.

Javier Sagüés, de la constructora Arpada, reclamó “la transformación digital del sector. Necesitamos que todos los agentes, como constructoras, inmobiliarias, técnicos de ejecución de obra o los arquitectos trabajen en conceptos como el de la innovación abierta,
con filosofías IPD de contratos colaborativos, todo ello en la nube, para poder dar continuidad a los proyectos. Es triste decir que, hoy por hoy, cada uno de los agentes trabaja en su propio mundo”.

Jesús Paños Arroyo recordó a este respecto que “el Colegio de Aparejadores de Madrid fue ya pionero en la formación y enseñanza de la metodología BIM y ahora somos de los primeros en incorporar blockchain a nuestros procesos de gestión. Intentamos adelantarnos a todas las tendencias que aporten eficiencia e innovación. Impartimos un curso especializado en construcción industrializada y el Colegio ha creado un hub tecnológico para dar a conocer a nuestros profesionales todos estos desarrollos”.

Por último, los representantes de promotores y constructores coincidieron en afirmar que la crisis sanitaria no ha ocasionado daños de profundidad en la actividad del sector. Según Juan Antonio Gómez-Pintado, de ASPRIMA, los efectos del coronavirus “están muy focalizados sobre el sector de la hostelería y el turismo. No ha sido nuestra crisis. El nuestro es un sector muy saneado, con unas empresas preparadas para un crecimiento sostenible y con una demanda muy potente”.

Para Javier Sagüés, de Arpada, “la industria de la construcción no se ha visto afectada por la pandemia. Hemos mantenido la producción porque veníamos con contrataciones de 2018-2019 y solo estuvimos parados una semana y media. Los contagios han sido mínimos porque la construcción está muy acostumbrada a la prevención de riesgos laborales y tomó medidas inmediatamente. Nuestra industria está en condiciones de ser motor de la recuperación económica”.