Aldes elabora una guía rápida de ventilación para directores y responsables de mantenimiento de colegios

ANERR Aldes

El inicio del curso escolar el pasado mes de septiembre estuvo marcado por la adaptación de los colegios y sus instalaciones para evitar los contagios masivos entre los niños. Sin duda nos enfrentamos a un gran desafío, al tratarse de espacios cerrados con una alta concentración de personas en cada aula, en donde los niños pasan muchas horas y que a día de hoy no están preparados al 100% para combatir la Covid -19.

Además de las medidas sanitarias de obligado cumplimiento establecidas en los colegios como son la distancia de seguridad, higiene de manos, uso de mascarilla y desinfección de manos, existe otro factor clave para reducir el contagio: la ventilación.

Aldes, empresa dedicada a soluciones de ventilación y purificación de aire, ha elaborado una guía rápida, dirigida a directores y personal de mantenimiento de colegios, para ayudar a entender las medidas de prevención en términos de renovación del aire y de este modo
colaborar firmemente en frenar la propagación de la COVID-19. Directores y responsables de colegios, de empresas y ciudadanos deberían saber que una ventilación adecuada, tanto en edificios públicos como en centros de trabajo y viviendas privadas, tiene un impacto fundamental en nuestra calidad de vida y en nuestra salud.

Cuando hablamos de ventilación nos referimos al hecho de introducir aire limpio del exterior en un espacio, a la vez que extraemos el aire viciado. Por lo tanto, los sistemas de ventilación renuevan el aire interior de manera constante a diferencia de los equipos de climatización y purificadores que lo recirculan pero no lo renuevan. Renovar el aire interior es la medida más eficaz para eliminar los contaminantes presentes en los espacios interiores.

Ventilar una estancia abriendo puertas y ventanas es un método eficaz, pero no el más óptimo La ventilación natural presenta una serie de inconvenientes en función de la climatología del lugar, no es lo mismo abrir las ventanas en invierno en un colegio situado en el norte de España que hacerlo en las islas Canarias. Además del confort térmico, también entran en juego factores como la contaminación acústica, el aumento del consumo energético y por lo tanto de los costes de operación del edificio.

La llegada de la COVID-19 ha hecho que nos centremos en evitar la propagación del virus, pero no debemos de olvidar que existen otros contaminantes presentes en los edificios, viviendas, oficinas y colegios que provocan enfermedades y deficiencias respiratorias en millones de personas. Pasamos el 90% de nuestro tiempo en espacios cerrados en donde el aire interior está hasta 8 veces más contaminado que en el exterior.

Por ello, para mantener un entorno más saludable, libre de virus, humedades o CO2 es importante ventilar y renovar el aire, si además podemos ahorrar el consumo energético, mucho mejor.

La solución existe gracias a los sistemas de ventilación mecánica controlada con recuperación de calor con los que evitaremos tener que abrir puertas y ventanas. Permiten renovar el aire de manera continua, purificarlo de potenciales contaminantes exteriores (pólenes, partículas finas) recuperar la energía del aire que extraemos limitando así su consumo energético y evitar la contaminación acústica.

Un buen equipo de ventilación mecánica controlada y una buena instalación no solo contribuyen a reducir el riesgo de propagación de la COVID-19, sino que garantizan un aire interior constantemente renovado, purificado y libre de contaminantes, sin necesidad de abrir puertas y ventanas.

La ventilación mecánica controlada (VMC) con recuperación de calor, es un sistema integrado en el edificio cuyo funcionamiento consiste en una central de ventilación que fuerza la extracción del aire viciado para renovarlo y garantizar así la calidad del aire interior. Su instalación puede ser de dos tipos, aunque en ambos casos las aulas, salas o habitaciones dispondrán de rejillas de extracción (para el aire viciado interior) y de impulsión (para el aire exterior filtrado)

1. Equipos colectivos. Se trata de un sistema destinado a dar servicio a todo el edificio y requiere la instalación de conductos en falso techo. Consta de una caja de ventilación situada, por lo general, en la cubierta o tejado. Desde esta unidad de ventilación se distribuyen conductos de extracción y de impulsión por todo el edificio. Solo es necesario efectuar un sencillo estudio previo y una vez aprobado, coordinar montaje para que no haya que interrumpir las clases. La duración del montaje es de 2 a 3 semanas.

2. Equipos individuales. Se trata de sistemas destinados a dar servicio a un aula o grupo de aulas (salas y habitaciones). En este caso, las cajas de ventilación son de menor tamaño y están distribuidas por aula o grupo de aulas, en el falso techo o en la pared. El montaje es más sencillo que en el caso de los equipos colectivos y la instalación se puede llevar a cabo en 1 o 2 días.

Para todos los colegios que no disponen de sistemas de ventilación mecánica y están valorando la posibilidad de instalarlo, Aldes ofrece un estudio personalizado y gratuito para la instalación de sistemas de renovación y purificación del aire.