La Comisión Europea prevé aumentar del 1 al 2% anual la renovación de edificios en 2030

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La Comisión Europea presentó el 14 de octubre una estrategia para mejorar en la próxima década el rendimiento energético de los edificios en la Unión Europea, responsables del 36 % de las emisiones de CO2 de la UE, que contribuya a cumplir con los objetivos climáticos.

Según los cálculos del Ejecutivo comunitario, para 2030 se podrían renovar 35 millones de edificios, un sector que consume el 40 % de la energía de la UE, y se podrían crear hasta 160.000 empleos verdes adicionales en el sector de la construcción, impulsando también sectores como la digitalización y la economía circular.

Pasar del 1 al 2% anual de renovación de edificios en 2030

La estrategia de Bruselas, bautizada como “Ola de Renovación” se asienta sobre el principio de que “una acción efectiva es crucial para hacer una Europa climáticamente neutral en 2050”, ya que sólo el 1 % del parque inmobiliario de la UE se renueva anualmente para ganar en eficiencia energética.

“Para 2030 tenemos que llegar al 2 % anual”, dijo en rueda de prensa el vicepresidente de la Comisión Europea para el Pacto Verde, Frans Timmermans.

El Ejecutivo comunitario busca también mitigar el problema de la pobreza energética, dado que casi 34 millones de europeos no pueden permitirse mantener la calefacción en sus hogares, según los cálculos de Bruselas.

“Queremos que todos en Europa tengan un hogar que puedan iluminar, calentar o enfriar sin romper el banco o el planeta. La Ola de Renovación mejorará los lugares donde trabajamos, vivimos y estudiamos, al tiempo que reduce nuestro impacto en el medio ambiente y proporcionando empleo a miles de europeos”, agregó Timmermans.

La iniciativa de la Comisión -que a continuación deberá plasmarse en propuestas legislativas concretas, por ejemplo con la revisión de la Directiva de energía renovable prevista para el próximo mes de junio- prevé reforzar la regulación, los estándares y la información sobre el rendimiento energético de los edificios tanto en el sector público como privado.

La Comisión prevé aportar a los Estados miembros “asistencia técnica, fomentar las hipotecas ecológicas y apoyar más energías renovables en calefacción y refrigeración”, lo que “cambiará las reglas del juego para los propietarios de viviendas, inquilinos y autoridades públicas”, declaró la comisaria europea de Energía, Kadri Simson.

Bruselas quiere acompañar la “ola” de renovación con una mayor capacitación de los trabajadores en empleos verdes y fomentar el uso de materiales de construcción más sostenibles.

La “Nueva Bauhaus Europea”

Se trata, en definitiva, de un proyecto holístico y multidisciplinar que la presidenta alemana de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, denominó “Nueva Bauhaus Europea”, en referencia al movimiento arquitectónico germano que hace un siglo aspiró a transformar radicalmente la relación del diseño y el arte con las personas.

En ese sentido, la Comisión abrirá un “proceso participativo de cocreación” en toda la UE para sentar las bases de esa nueva Bauhaus en 2022, con la esperanza de que la “ola de renovación” no se limite a “hacer que los edificios existentes sean más eficientes energética y climáticamente neutros”.

“Puede desencadenar una transformación a gran escala de nuestras ciudades y el entorno construido. Puede ser una oportunidad para iniciar un proceso con miras al futuro para combinar la sostenibilidad con el estilo”, asegura la Comisión Europea.

Financiación

Para alcanzar el objetivo propuesto de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55 % para 2030, pendiente aún de aprobación, la Comisión calcula que será necesaria una inversión en la renovación de edificios de unos 275.000 millones de euros anuales en el conjunto de la UE.

Para movilizar ese dinero, Bruselas propone una serie de instrumentos, empezando por el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, que copa el 90 % del Fondo de Recuperación europeo (672.500 millones sobre 750.000 millones de euros) del que España recibirá unos 140.000 millones.

También sugiere dedicar a la renovación inmobiliaria partidas del presupuesto a largo plazo de la UE como los fondos de Cohesión o el programa de ciencia e innovación Horizonte Europa, así como el Fondo para la Transición Justa, entre otros.