Mapei revela las claves para escoger un buen aislamiento acústico

ANERR MapeiMapei, el mayor productor mundial de adhesivos, selladores y productos químicos para la construcción, apuesta desde sus inicios para ejercer no solo de mero proveedor de sistemas y soluciones para la construcción y rehabilitación de edificios, sino por convertirse en el mejor socio de cada uno de los arquitectos, constructores, aplicadores y usuarios finales que acuden a sus técnicos y Product Managers a la búsqueda de la mejor opción para sus proyectos.

La prescripción se convierte así en una de las actividades a la que la compañía dedica buena parte de sus recursos económicos y humanos. De hecho, el departamento de Asistencia Técnica de Mapei Spain hace hincapié en la promoción de la prescripción, una actividad que se rige por la ética y la transparencia. Es por ello que la compañía, en su labor divulgativa, desea arrojar un poco de luz en torno a una de las demandas más frecuentes que recibe por parte de sus usuarios, la del aislamiento acústico, que para muchas personas pasa un tanto desapercibido frente al térmico, pero que es igualmente importante. No en vano, tal y como señalan desde Mapei, “la protección contra el ruido se ha convertido en un factor clave para lograr un buen confort ambiental en el hogar, en el trabajo o en el lugar de vacaciones”.

Protección frente al ruido

Los ruidos molestos pueden proceder tanto del exterior (tráfico, presencia delocales nocturnos, maquinaria) como del interior (ruido de tacones en el suelo, ruido de vecinos, instalaciones técnicas ruidosas) y tienen efectos negativos sobre el confort acústico del entorno en que vivimos. Esta sensación, destacan desde la firma, “afecta a largo plazo al bienestar personal, causando irritabilidad y, a la larga, estrés y fatiga”.

En España, el aislamiento acústico está regulado dentro de la Ley 38/1999 de la Ordenación de la Edificación (LOE), de la que nace el Código Técnico de la Edificación (CTE) que mediante el Artículo 14 indica las exigencias básicas de protección frente al ruido. Este, además de establecer las prestaciones de aislamiento mínimas que deben tener los edificios, en función de su uso previsto y de la fuente del ruido, indican los valores máximos en decibelios de diferentes tipos de ruidos e indica cuáles son los puntos donde se produce una mayor dispersión del sonido (muros perimetrales, tabiques, techos), para poder actuar de manera efectiva sobre ellos.

Materiales fonoaislantes y fonoabsorbentes

Cuando una onda de sonido se encuentra con una superficie, parte de su energía se disipa por la pared en forma de energía térmica, parte se transmite más allá de la pared, propagándose en el entorno vecino, y parte se refleja en el entorno del que procede. Obviamente, cuanto mayores sean las propiedades fonoabsorbentes de un material, mayor será la energía sonora absorbida y neutralizada.

El aislamiento acústico dificulta la propagación del ruido a través de dos tipos de materiales: los materiales fonoaislantes, capaces de evitar la propagación del ruido al exterior, y los materiales fonoabsorbentes, que pueden absorber totalmente la energía sonora. Cabe diferenciar, por lo tanto, entre la absorción acústica y el aislamiento acústico, que a menudo se confunden. Los materiales fonoabsorbentes se utilizan para mejorar la calidad acústica en el interior, mientras que los materiales con características fonoaislantes se usan para proteger los espacios habitables del ruido exterior.

Buena calidad acústica

Para garantizar una buena calidad acústica y evitar el fenómeno del eco, Mapei aconseja decantarse por materiales fonoabsorbentes que eviten la difusión de las ondas sonoras: para obtener mejores resultados, estos deben combinarse con materiales fonoaislantes. Tal y como señalan desde la compañía, “es muy importante considerar un espacio como un sistema compuesto por diferentes partes; no basta únicamente con aislar un falso techo o una pared, ya que otras partes de la vivienda o la oficina más débiles permitirán que el sonido se canalice por otra vía (pavimentos, paredes, techos)”. Mapei aporta asimismo algunas claves para insonorizar las estancias de un edificio, en función de la vía de procedencia del ruido, haciendo especial hincapié en paredes, techos, pavimentos e instalaciones.

 Paredes: el DB-HR establece que todas las particiones verticales que dividen unas viviendas de otras se deben dimensionar con un poder de insonorización de, al menos, 45 dB.

 Techos: crear un falso techo armado con paneles fonoabsorbentes, adecuados tanto para el aislamiento acústico como térmico. Dado que el ruido de impacto procedente del piso superior también podría extenderse a lo largo de las paredes, para aumentar la efectividad del falso techo, Mapei señala que también será necesario realizar intervenciones también en las paredes internas más próximas.

 Pavimentos: se debe proceder al aislamiento acústico del pavimento, insertando en su interior material aislante. Para llevar a cabo dicha intervención sobre el forjado, se puede optar, bien por una membrana termoacústica o bien por una simple estera de fieltro, capaz de atenuar el ruido, para su inserción en el pavimento.

 Instalaciones (calefacción, aire acondicionado, descargas hidráulicas, ascensores…): aislar las tuberías y los conductos de aire con materiales aislantes de celdas abiertas.