Ahorro, eficiencia energética y medición de consumos para el hotel

Autor: Antonio Moreno Barroso, Director Técnico de Jung Electro Ibérica, S.A.

Fuente: JUNG

Actualmente, una de las máximas inquietudes de las empresas y gestores de edificios hoteleros es conseguir la eficiencia en el uso de la energía eléctrica. Una buena razón son los altos costes en iluminación y climatización que, según Eurostat, se han incrementado en Europa una media de casi el 20% entre 2006 y 2011, debido al desmesurado crecimiento de la demanda mundial y a factores políticos y de mercado.

Al gestor de edificios también le afectan normativas cada vez más intransigentes con el derroche y la ineficiencia, centradas cada vez más en los sectores residencial y terciario, responsables estos últimos de un 41% del consumo total de energía en Europa, según la Comisión Europea.

Afortunadamente, desde hace unos años es posible responder adecuadamente a estos retos con la tecnología de automatización KNX, así como con dispositivos de medición y análisis de consumos que se adaptan a las necesidades de ahorro de cada propiedad. Este artículo explica cómo interactúan ambos, y analiza la estrategia para conseguir el mayor ahorro posible en el ámbito de la hostelería.

  1. El factor humano en el ahorro de energía

Supongamos dos edificios iguales, A y B, construidos uno junto al otro. Si los ocupantes del edificio A tienen más conciencia de ahorro que los del B mantendrán la climatización en temperaturas más razonables, gastarán menos agua y optimizarán el uso de la iluminación. Seguramente, una campaña de concienciación sobre los ocupantes del edificio B, a la vista de los resultados comparativos con sus vecinos, tendría su efecto en el comportamiento, con el consiguiente ahorro de energía.

Así, para conseguir el máximo ahorro, un primer factor importante es la concienciación de sus habitantes. Si hablamos del sector residencial, está claro que éstos van a tener un mayor cuidado con el ahorro energético, porque es el propio usuario el que abona la factura. Pero en el sector terciario (oficinas, hoteles, etc.) resulta más complicado sensibilizar a los trabajadores o a los huéspedes en el uso racional de la energía, ya que no son ellos quienes la abonan.

¿Qué podemos hacer entonces para controlar el gasto en un establecimiento hotelero? Pues bien, desde hace poco tiempo existe la figura del gestor energético de edificios. Para conseguir la máxima efectividad, el gestor energético del hotel debe contar con herramientas tecnológicas que le permitan llevar a cabo su labor de forma eficiente. Y la primera de ellas debería ser la medición y presentación de datos en tiempo real.

Efectivamente, el primer paso para ahorrar energía en los hoteles es tener información sobre el consumo energético en cada momento en que se está produciendo. Una correcta medición nos da la posibilidad de tomar medidas inmediatas para corregir los desajustes y hábitos ineficientes en el consumo, y evitar así una factura abultada. Porque, una vez llega la factura, es demasiado tarde para saber en qué y cuándo hemos gastado nuestro dinero.

Gráfico 1. Jung
  1. Medición en tiempo real, primera medida para ahorrar

El hecho de disponer de una medición parcializada y en tiempo real permitirá al gestor energético del hotel analizar los hábitos de los responsables y trabajadores del establecimiento, proponerles medidas y analizar resultados al día siguiente. De esta forma es mucho más sencillo concienciar y demostrar que un pequeño gesto puede proporcionar un gran ahorro.

Pero si nos quedamos aquí, seguramente estaremos perdiendo gran parte de la potencia de ahorro que poseemos, por dos razones:

  • Si la instalación eléctrica es convencional, los responsables quedarán limitados a unas actuaciones en concreto.
  • Cuando transcurra un tiempo, puede que los responsables relajen sus costumbres y regresemos paulatinamente a los consumos anteriores a la actuación. Los beneficios probablemente no se van a mantener en el tiempo.

Para garantizar el éxito y la continuación de los ahorros en el tiempo, lo ideal es dotar al edificio hotelero de un sistema de control automático de instalaciones. Y uno de los más implantados en todo el mundo es el protocolo estándar KNX.

  1. El sistema de automatización KNX y su aportación a la eficiencia energética

Un sistema como KNX es capaz de integrar todas las instalaciones eléctricas del hotel -iluminación, climatización, motores de persianas y cortinas, etc.- para conseguir las mayores cotas de ahorro de energía, confort y seguridad mediante detección de presencia, control horario o regulación automática de iluminación. Sus beneficios no solo serán palpables en la factura energética del hotel, sino que, si se contempla en la redacción del proyecto, ayudará a mejorar la calificación energética del edificio.

La tecnología KNX (gráfico 1) es un protocolo compatible entre más de 380 fabricantes, respaldado por la normativa europea EN 50090 y las normas ISO. El sistema está basado en una topología de bus descentralizado en la cual sensores y actuadores se comunican entre sí mediante un par trenzado. Cada componente del sistema va dotado de inteligencia. Cuando se acciona cualquiera de los pulsadores se envía un telegrama que será recibido por todos los actuadores del sistema, pero solo el que tenga la dirección de destinatario será el que ejecute la orden.

La programación se lleva a cabo mediante el software ETS, único y válido para todos los fabricantes, lo que simplifica la tarea de puesta en marcha si se utilizan componentes de distintas marcas. Cada fabricante certifica sus productos a través de KNX Association, obteniendo así el sello KNX, que garantiza perfecta compatibilidad de ese componente con todos los que existan en el mercado. Esto supone menos cableado, menos costes de mantenimiento, y un confort añadido para el gestor y el usuario de la instalación.

El detector de presencia KNX

Cuando se trata de abordar el ahorro energético en iluminación y climatización, un detector de presencia de techo KNX Jung se convierte en pieza clave, por ejemplo en habitaciones o despachos (foto 2). Permite mantener las luces encendidas y la climatización conectada en la zona mientras hay presencia. Cuando se abandona la estancia se inicia un primer tiempo de retardo, después del cual se apaga la luz. Puesto que la temperatura ambiente tiene una cierta inercia y no es conveniente que la climatización se conecte y desconecte en cortos intervalos de tiempo, la calefacción solamente se reducirá unos 10 minutos después de dejar de detectar presencia.

Cuando la persona regresa la temperatura de consigna de climatización vuelve a su nivel de confort. Asimismo, la luz se enciende, siempre y cuando la luminosidad ambiente que proporciona la luz natural esté por debajo de un determinado nivel. Si la iluminación es regulable, el sensor de luminosidad que el detector lleva integrado es capaz de ajustar automáticamente el nivel de luz a un valor consignado, regulando la iluminación interior en función del aporte de luz exterior.

Fuente: JUNG

El controlador de climatización KNX

En lo referente al control de climatización, KNX dispone de una amplia gama de controladores con posibilidad de establecer un control PI de la climatización, ajustando al máximo la temperatura real del ambiente al valor consignado.

Estos controladores ofrecen varios modos de funcionamiento que permiten controlar las consignas desde cualquier otro sensor del bus, tal como un detector de presencia, para lograr una máxima eficiencia energética. Algunos modelos, como este de Jung, disponen de display informativo y pulsadores integrados para manejar otras funciones, como iluminación o persianas motorizadas (foto 3).

El ahorro energético en climatización se puede apoyar de forma eficiente en el control de todos los cerramientos del hotel. Se trata de que el sistema pueda manejar de forma automática persianas y toldos para permitir que entre el calor del sol en invierno, e impedir su paso en verano.

  1. a) Situación de invierno: El sistema de climatización estará en modo invierno para calefacción. En este estado se encontrará el controlador de estancias, quien lo traspasará también al actuador de persianas. Para simplificar, supondremos que el control se lleva a cabo en una sola fachada. Cuando el sensor de luminosidad detecte que la luz natural está por encima de un determinado umbral, enviará esa información al actuador de persianas, que a su vez dispone de la información de que el sistema está en modo invierno. Esta situación será juzgada por el actuador como favorable para recoger calor para el interior del edificio y dará la orden de recogida de persianas o toldos. Al anochecer, cuando la luminosidad descienda por debajo de un determinado umbral, podrá bajar las persianas para evitar pérdidas de calor.
  2. b) Situación de verano: A la vez que el controlador de estancias, el actuador de persianas habrá recibido la información de que el sistema se encuentra en modo verano y cambiará su lógica de funcionamiento. En este caso, cuando reciba la señal del sensor indicando que la luminosidad está por encima de un determinado umbral, quedará preparado para bajar las persianas, evitando así un calentamiento excesivo del interior del edificio que haga necesario un gasto adicional en refrigeración.
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  1. Estrategia de implantación de sistemas de medición y ahorro en hoteles

Una vez analizadas las necesidades del establecimiento hotelero, se llegará al punto en que se requiere una inversión económica inicial para obtener el posterior ahorro de energía. Si se desea abordar una intervención integral desde el principio, el montante de la inversión puede hacer que la propiedad aplace su decisión o rechace la propuesta. Así pues, la estrategia que proponemos se basa en hacer una pequeña actuación al principio, obtener resultados, y basar las actuaciones futuras en la reinversión de ahorros previamente obtenidos. Así, el propietario no afronta de inicio una inversión significativa, e irá invirtiendo a medida que vea los resultados, lo cual es más gratificante y seguro. Los pasos a seguir son los que se muestran en el gráfico 4.

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El proceso empezaría con un estudio inicial del edificio y del uso que se hace de sus instalaciones, para seguidamente instalar medidores de consumos, de forma parcializada, que nos permitan saber en qué y cómo estamos gastando la energía. Para eso es necesario contar con dos recursos:

  • Por un lado, un hardware de medición: contadores de electricidad, gas, etc. La tecnología KNX ya incorpora en su oferta medidores integrados de diferentes fabricantes que pueden realizar esta función.
  • Seguidamente necesitaremos algún tipo de herramienta informática donde se almacenen los datos recogidos durante un período de tiempo y que permita al gestor energético realizar un análisis de forma sencilla. Este análisis pasará por evaluar el consumo energético en función de horarios, de la superficie iluminada o volumen calefactado, e incluso una comparación entre diferentes plantas de un mismo edificio, o de este edificio con respecto a otros.

Esta parte del análisis de datos puede resultar muy compleja por la gran cantidad de información de que se puede llegar a disponer. Así, es de vital importancia contar con una herramienta adecuada. Básicamente existen dos opciones:

  1. Contar con un software de visualización instalado en local, donde podamos ver gráficos de consumo, exportar tablas a Excel, etc. Esto suele ser suficiente para una primera etapa donde se requiera empezar a analizar consumos y para casos donde estemos actuando sobre un edificio en concreto (foto 5).
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  1. Si se requiere un seguimiento continuado en el tiempo, y se va a generar gran cantidad de información, o bien no se trata de gestionar un solo edificio sino un conjunto de ellos -como por ejemplo una cadena de hoteles- la solución de instalar un software local no suele ser suficiente. Debemos entonces recurrir a una solución basada en recogida de datos en local para después tratarlos en la “nube”. KNX dispone de conexión directa con algunas de estas plataformas (gráfico 6).
Fuente: JUNG

Estas plataformas especializadas suelen ofrecer una potente herramienta de análisis de datos con la que se puede evaluar, por ejemplo, el consumo en climatización teniendo en cuenta las temperaturas externas registradas por los servicios de meteorología; o el ratio de consumos comparando diferentes establecimientos que sean similares en cuanto a su uso, pero teniendo en cuenta las dimensiones y actividad de cada uno, las tarifas eléctricas o de gas que se tengan contratadas, etc.

Una vez tengamos implementado el sistema de medición y análisis de datos, el siguiente paso será -después de un tiempo- analizar los resultados y proponer cambios en la conducta de los usuarios: y tal vez una mínima actuación a nivel de automatización. Seguidamente continuaremos midiendo, y al cabo de un tiempo veremos el ahorro obtenido. Es el momento de proponer al cliente una actuación en el campo de la automatización, de forma que la pueda ir realizando progresivamente, según vaya obteniendo resultados. Se trata de una reinversión del ahorro obtenido.

De esta forma podremos abordar una actuación integral sobre el edificio, y el ahorro energético se mantendrá en el tiempo puesto que ya no dependerá tanto de la conducta de los responsables o los clientes del hotel como de la eficacia del sistema KNX. El período de amortización se puede calcular prácticamente desde el principio, lo que sin duda facilita a la propiedad la toma de decisiones.

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